Un día llamado Zalsa

23 de marzo del 2019

La música tropical no tiene horario específico para disfrutarse, pero sí un día asignado: el tercer domingo de marzo de cada año es el Día Nacional de la Zalsa de la isla borinqueña. Desde muy temprano como el ruiseñor se sentía en toda la gran casa del béisbol Puertorriqueño el estadio Hiram Brithorn, el sonar afincado de las canciones emblemáticas de las diferentes orquestas de la historia musical salsera. Así como el deporte une a los pueblos, la melodía une al pueblo. Vale soñar con la mirada feliz en el cosmo de Hiram Gabriel Bithorn Sosa, al ver todo un pueblo en las afueras y dentro de su hogar, unirse por amor y respeto a la música, y si se tratase de un juego de béisbol, ver su deleite de cada juego completo lanzado por cada una de las agrupaciones que desfilaron por la tarima de Z 93, desde las 11 de la mañana hasta pasada las 9 de la noche.

Resulta imposible no resaltar el gran trabajo que viene haciendo la emisora Z 93 y Néstor Galán ‘El búho loco’ desde el año 1981 cuando se unió a ese equipo, y en especial a partir del 1984, momento en que iniciaron con la organización del Día Nacional de la Zalsa, cuyo objetivo es mantener viva la salsa y brindar honor a cada una de las trayectorias de sus intérpretes, orquestas, músicos y colaboradores. El menú salsoso del 2019 no tiene nada que envidiar a pasadas ediciones de este evento.La mañana se calentó con la presentación de Manolo Rodríguez; al mediodía se disfrutó de un excelente moro en las voces de los soneros Pedro arroyo, Pichie PérezFrankieVázquez, y finalmente mi tía, Yolanda Rivera. La hora del buen café llegó hasta congalletitas, por medio a las presentaciones del Conjunto Chaney, la orquesta Mulenze yPedro Brull. Después de echar una pavita, arribó la hora de mover y ejercitar los músculos; para eso Z 93 nos trajo a los instructores: Charlie Aponte por un lado, y seguidito Don Perigñón & La Puertorriqueña acompañados también con Víctor Manuel. La hora del refrigerio fue otorgada al magistral Luis Perico Ortiz, con el acompañamiento exquisito de Roberto Lugo. Finalmente, el vino y la cena quedaron bajo la responsabilidad del Conjunto Clásico con su cantante Tito Nieves, y antes de apagar las luces, la tarima la asumió con gran algarabía del público presente, Pirulo & La tribu. Si no quieres que la boca se te vuelva hacer agua, entonces no puedes perderte el próximo año el Día Nacional de la Zalsa, porque: ¡ El que no sabe de rumba, no sabe lo que pierde! 

Por: Kovalski Hurst I.

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